S?bado, 10 de mayo de 2014

La Junta de Castilla y León ha tomado otra decisión polémica. Ha firmado un acuerdo con Caja Duero y como en todos los acuerdos hay beneficios y perjuicios para las partes contratantes y para terceras personas.

Beneficios para la Junta: Se ahorran un poco de papel y de tinta porque ya no harán carnets en los institutos. Añadimos posibles beneficios económicos. Puede que a raíz de esto Caja España lo agradezca dando alguna ventaja a la Junta en la concesión de créditos o al PP. A veces los bancos perdonan las deudas de los partidos políticos, por algo será, ¿no? O puede que algún político se lleve algo...

Beneficios para la Secretaría de nuestro centro: Un trabajo menos, una media hora que se pueden ahorrar al año.

Beneficios para los profesores y maestros: Tendremos un carnet de mejor calidad y podremos usarlo, si queremos, como tarjeta de crédito.

Beneficios para Caja España, perdón, Caja España Duero, perdón, Banco CEISS. ¿Cómo se llama después de ser adquirido por Unicaja?: Por un lado tener una base de datos del profesorado para poder bombardearnos con ofertas de todo tipo. Segundo que seguro que alguno decide que mejor llevar una tarjeta que dos y que si ésta sirve de tarjeta de crédito, mejor anular la que tenía antes y un estorbo menos en la cartera. NEGOCIO para Caja España.

Perjuicios para los profesores y maestros: Tendremos que facilitar nuestros datos a un banco con el que quizá no queramos nada. Un banco surgido de la fusión de Cajas de Ahorro. Es curioso, pero hace años el concepto de Caja de Ahorros sólo tenía connotaciones positivas. Un banco que en lugar de repartir beneficios los dedicaba a la obra social, a beneficiar a la sociedad abriendo bibliotecas públicas, zonas de recreo, etc. Pero los políticos metieron las zarpas en las Cajas y las dejaron hechas un asco. Ahora el concepto de Caja de Ahorros tiene connotaciones negativas. Son o han sido un medio para pagar favores, una fuente de ingresos para los políticos más corruptos.

Conozco un profesor jubilado que fue compañero mío hace tiempo. Recuerdo que se enfadaba mucho cada vez que se hablaba de los bancos. Para él un banco era lo peor de lo peor y no quería tener nada que ver con ninguno ni por supuesto ser cliente de ninguno. El motivo era que no quería que un millonario se hiciera más rico a su costa. Para él lo ideal sería tener su dinero guardado en una caja fuerte en su casa y pagar todo en efectivo. Que llega el recibo de la luz, coges un par de billetes, te acercas a las oficinas con recibo y dinero y pagas. Y lo mismo con el agua, el teléfono y con todos los recibos que llegan a casa. Y para comprar, lo mismo, pagar a tocateja. Pero tenía un problema: la Santa Nómina. En la dirección provincial le exigían un número de cuenta y se negaban a pagarle su sueldo a la antigua, entregándole un sobre a final de mes. El pobre tuvo que pasar por el aro y abrir una cuenta, donde ahora supongo que le ingresarán su pensión.

Pues bien, la tarjeta docente es otro aro por el que vamos a pasar. Algunos no entienden que pueda molestar tanto el hecho de tener que llevar el logotipo de Caja España en el carnet de profesor. Otros no entienden que las marcas comerciales invadan toda nuestra vida. Son como los madrileños que no soportan que la estación de metro de Sol ahora se llame Vodafone Sol. ¿Románticos? Quizá, pero dicen que si no avanzas te quedas atrás. Aunque también es cierto que avanzar no siempre supone mejorar. 

 

       

 


Publicado por ram65 @ 12:20  | Otros
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